El valor del matrimonio en tiempos modernos: más que una firma
Más allá de las tradiciones, el matrimonio sigue siendo una de las decisiones más significativas que dos personas pueden tomar. Es una declaración pública de un compromiso profundo y duradero
Firmar un papel no te da la garantía de una vida perfecta y feliz, pero para Disney, el matrimonio parte de la conocida frase: «…y fueron felices por siempre». Sin embargo, esa no es del todo la realidad. En el matrimonio no todo es felicidad.
Para empezar, tenemos sexos distintos, somos seres distintos, con crianzas distintas, traumas, pasados y pensamientos distintos. Por lo tanto, es evidente que con tantas diferencias entre ambos, los dos polos van a chocar. Algunos más, otros menos.
No obstante, la verdadera importancia del matrimonio radica en el compromiso. El compromiso de que a pesar de lo distintos que pueden llegar a ser estas dos personas van a crear un puente de entendimiento, en el que el respeto esté presente siempre. Se trata de un vínculo en el que aspectos como responsabilidad, lealtad y reciprocidad juegan un papel importante en el bien común.
Un refugio de seguridad en la era de las opciones infinitas
En una sociedad donde todo parece temporal y desechable, elegir el matrimonio es apostar por la permanencia. Es decir, elegimos construir una vida juntos, sin importar los desafíos. Es una decisión que da seguridad y estabilidad, no solo a la pareja, sino también a la familia.
El matrimonio no se trata de algo meramente romántico, para mantener una relación de pareja sana se requiere de mucho trabajo y esfuerzo constante.
Al respecto, el blog claridadmental.es señala que el problema del amor romántico es que tiende a idealizar a la pareja, lo que genera desencanto y la búsqueda de la perfección, mientras que se dejan de lado “aspectos fundamentales como la compañía y el apoyo mutuo”.
De acuerdo con la escritora, docente universitaria y experta en temas de familia, sexualidad y educación, María Calvo Charro, el matrimonio es ese lugar seguro a pesar de los obstáculos, de los problemas, de los conflictos y de las crisis. Porque la crisis es consustancial al matrimonio, aunque siempre es una oportunidad para readaptarse, asumiendo las crisis con realismo.
Apoyo inquebrantable y conexión profunda
El matrimonio proporciona una red de apoyo inigualable. Saber que tienes a alguien incondicionalmente a tu lado, en las buenas y en las malas, es un pilar fundamental. En los momentos de enfermedad, crisis económica o duros desafíos personales, la pareja actúa como un refugio seguro. Esta unión fortalece la resiliencia de ambos, permitiéndoles afrontar la vida con una mayor confianza y una sensación de pertenencia profunda.
Así que, aunque las formas de vivir y de relacionarse evolucionen, la esencia del matrimonio —el compromiso duradero, el crecimiento mutuo y el apoyo inquebrantable— sigue siendo tan vital como siempre.
El matrimonio no es la felicidad, es una apuesta por el crecimiento
Muchas personas tienen una idea errada del matrimonio al pensar que uno se casa para ser feliz. Al respecto el doctor en psicología, Walter Riso, recuerda que estar casados implica “luchar la vida, criar hijos y pagar la luz”. Mientras que el Colegio de Psicólogos de Argentina agrega que la pareja constantemente atraviesa altibajos y desafíos, pero si ambos están dispuestos a trabajar juntos pueden superarlos, por lo que es necesario que haya una comunicación abierta y sincera en la que ambos se sientan escuchados.
Una de las demandas que enfrenta el matrimonio en la actualidad es que no solo represente compañía o seguridad económica, sino que sea también una fuente de intimidad, amistad, pasión y realización personal, aspecto último en el que Riso, destaca como muy importante en la pareja, “dejar al otro desarrollar su vocación y poner en práctica sus habilidades”, sin coartarla, siempre con respeto y reciprocidad.
El matrimonio muchas veces es comparado con una empresa, una empresa que se debe construir juntos. No que la construya uno de los dos y luego invitar al otro a participar como socio.
Por lo tanto, es importante establecer objetivos compartidos, porque esto va a permitir fortalecer la relación de pareja y construir un futuro común.
Un compromiso vigente en el mundo de hoy
En otras palabras, el matrimonio no es una reliquia del pasado, sino un marco vigente y adaptativo para construir bienestar individual, familiar y social en el mundo contemporáneo, en el que la conexión superficial abunda. En fin el matrimonio nos invita a una profundidad y una permanencia que realmente pueden transformar vidas. ¿Qué significa para ti el compromiso en el siglo XXI?



